Inédita “convivencia” de dos Papas en el Vaticano

Cuando el 28 de febrero Benedicto XVI deje el trono de Pedro y se traslade como Joseph Ratzinger a la residencia veraniega de los Papas a Castelgandofo, a 30 km de Roma, donde permanecerá unos dos meses, inicia una fase delicada, que genera muchos interrogantes, sobre la relación que se establezca entre los dos líderes religiosos.

Las autoridades del Vaticano están remodelando un antiguo monasterio sobre las colinas del Vaticano, con vistas a la cúpula de la Basílica de San Pedro y a los techos de la Ciudad Eterna, como residencia permanente para el Papa que renunció, donde se espera que se traslade en mayo próximo.

El portavoz del Vaticano, el padre Federico Lombardi, explicó que Benedicto XVI se dedicará a la oración y al estudio, y no intervendrá en la labor de su sucesor.

Incluso Benedicto XVI, conversando con un grupo de sacerdotes después de su histórica renuncia, anunció que se “ocultará del mundo”.

Para el experto en asuntos del Vaticano, Bruno Bartoloni, que ha seguido nada menos que seis pontificados, el “ex-Papa”, evitará relacionarse con las altas esferas de la Curia Romana.

Bartoloni, autor de varios libros y novelas sobre el tema, recuerda que Pablo VI, un intelectual lleno de dudas, que reinó de 1963 a 1978, debatió con tres teólogos sobre la posibilidad de que un Papa renuncie.

“Reconoció que el derecho canónico lo consiente, pero lamentaba el estorbo que generaría al sucesor”, rememora.

Comentarios

  • SantySC

    BONITAS FOTOS