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| QUITO.– Dos de las chefs del hotel Marriott escogen los alimentos que utilizarán para preparar las comidas. |
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QUITO | 1 de junio
Catalina Esparza para EL UNIVERSO | QUITO
2.000 calorías al día es lo que recomiendan los expertos para mantener una figura óptima. Muchos, entre los que me incluyo, creíamos que una reina de belleza se debía ceñir a un régimen alimenticio estricto e implacable. La realidad, es otra.
Hamburguesas, papas fritas, pizza, hot dogs, mousse, tocino, como lo leen, eso comen también las aspirantes a la corona de la belleza universal.
Javier Cárcamo, chef ejecutivo del JW Marriott en Quito, hotel oficial del torneo Miss Universo 2004, hizo trizas el mito de que una candidata de belleza solo ingiere ensaladas y frutas. Cárcamo llegó hace apenas cuatro meses al país, pero se empapó en detalle de los pormenores de la gastronomía nacional. La idea es promover la riqueza culinaria del país.
“Me he asesorado por los chefs ecuatorianos de mi cocina y estamos sacando todo lo que es frutos tropicales como la guanábana. El jugo de guana-mora ha sido un éxito”.
¿Cómo saciar las tradiciones culinarias tan diversas de ochenta candidatas con orígenes tan variados? En el Marriott “el día miércoles empezamos con un festival italiano, el jueves con uno asiático y el viernes terminamos con un bufé del mar y también, en otro restaurante se ofrece cocina mediterránea”, explica.
Los primeros días del certamen presentó en sus bufés lo mejor del marisco ecuatoriano. Como era de esperarse las candidatas se volcaron a las mesas sin reservas, pero tal dicha quedó atrás, porque ahora está vetado para las candidatas. “El camarón es un poco alérgico para algunas personas, lo trato de evitar; de repente alguien me sale con una alergia”, advierte Cárcamo.
¿Qué mejor que acompañar una cena cinco estrellas con un vino tinto de reserva?, pensamos muchos. No, no y no. En los comedores de las reinas, esta bebida está prohibida, así como cualquier tipo de licor. Las candidatas tampoco tienen derecho a pedir room service, se rigen a los horarios de comidas establecidos: 08h30, 12h00 y 19h00.
El control de los alimentos es riguroso y exigente en los restaurantes del Marriott. Durante el certamen hubo rumores de afecciones estomacales en algunas aspirantes. Estos fueron confirmados por los organizadores del certamen.
“Estoy 100% seguro que no es mi cocina”, dice el chef ejecutivo. Para salir de dudas el Marriott envió un muestreo de sus productos a un laboratorio microbiológico. El resultado fue favorable para la cadena hotelera.
Hoy se elige a la Miss Universo 2004 y mientras eso sucede, 60 personas en la cocina y hasta 130 de personal de servicio hacen posible que las 80 aspirantes al cetro gocen de una experiencia culinaria de excelencia. Entonces, como diría el chef ejecutivo del JW Marriott en Quito, “reinas, a comer se ha dicho”.
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