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| Jimmy Contreras / EL UNIVERSO |
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| Calles limpias, negocios de comida y talleres de moldes para imprenta es lo que existe ahora en la Avenida del Ejército. |
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Un verdadero cambio en la ciudad de Guayaquil es el realizado en el barrio Orellana, nombrado por la Municipalidad como "Barrio de Excelencia" y cuyos límites van desde la calle Quisquís hasta Piedrahíta, en el sentido Sur-Norte, y de Av. del Ejército hasta Tungurahua, en el sentido Este-Oeste.
En el límite de Padre Solano y Avenida del Ejército es posible observar hermosas casas que se confunden entre los grandes árboles que hay en el lugar. Pero ya en la zona cercana al remodelado parque Pablo Baquerizo Nazur, en las calles Tungurahua y Nueve de Octubre, es posible observar el cambio que ha tenido este sector, cuyas viviendas comenzaron a construirse hace unos 50 años, para abrirse a ser espacios de negocios, oficinas y comercio.
Las calles adoquinadas, la limpieza que predomina en la urbe y las casas adornadas con flores y árboles, es el aspecto que brinda este apacible sector.
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| Jimmy Contreras / EL UNIVERSO |
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| Las casas que existen en el remodelado barrio Orellana están perfectamente cuidadas y embellecidas con árboles y plantas. |
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Según David Guamán y John Lumbano, "este barrio ha mejorado enormemente porque ahora hay muchos turistas que vienen por acá y además hay gente de la televisión que viene a firmar comerciales por este lugar", indicaron estos trabajadores que se dedican a la realizar moldes para imprenta.
Pero a dos cuadras de la calle Avenida del Ejército, en Luis Urdaneta, los moradores del barrio Orellana aseguran que la regeneración urbana no ha pasado por ese sitio, ya que en ese lugar reposa un monumento de la escritora Aurora Estrada y Ayala, en donde se observa que su cerramiento se encuentra descuidado.
Los habitantes dicen que desde Avenida del Ejército hasta Esmeraldas es una zona peligrosa aún, pero esperan que como se regeneró la calle antes mencionada se proceda próximamente a dar cuidados a esa zona.
El barrio siempre fue habitado por familias numerosas, llenas de entusiasmo y solidaridad. Allí, recuerda Luis Lasso Mendoza, quien vive en el sector desde que tenía 6 años de edad, surgió el béisbol en Guayaquil. Sus calles se convirtieron en las canchas ideales. En los juegos participaban todos, mujeres y varones.
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| Jimmy Contreras / EL UNIVERSO |
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| Los habitantes lamentan que un monumento a la escritora Aurora Estrada y Ayala, en la Avenida del Ejército y Luis Urdaneta esté descuidado. |
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Los cerramientos de las casas eran apenas de un metro de alto, lo que permitía que los jóvenes estuvieran siempre comunicados. Las puertas, según los recuerdos de Luis Lasso, casi siempre permanecían entreabiertas.
El panadero y el lechero pasaban por las tardes, y durante la Semana Santa era normal ver a las amas de casa intercambiar cacerolas llenas de fanesca, dice con nostalgia Clemencia Calderón, quien es la que más extraña los gritos de la gente joven en su calle. “Crecieron, se casaron y se marcharon”.
Actualmente, según Lasso, solo han quedado cuatro familias de aquella época y los demás se fueron a Urdesa, Los Ceibos y a Entre Ríos.
Las casas pasaron a ser negocios y desapareció la tranquilidad. Ahora son pocos los vecinos que se conocen y atrás quedaron las rondas nocturnas que la comunidad realizaba en la década del 40.
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