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| Martín Herrera / EL UNIVERSO |
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| Las manzanas 104 A, 132, 133 y 134 de Guayacanes contrastan con otras del sector. Allí, el orden y limpieza prevalecen por la minga de los domingos. |
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Guayacanes es un barrio que no tiene más de 10 años. La licenciada Sofía Cevallos dice que ella lleva cinco años viviendo en este hermoso sector. "Cuando llegué había muchos solares vacíos en mi sector; mi familia fue una de las primeras en llegar a esa manzana. Al principio era un poco solitario".
Esta moradora de la zona norte comenta que hasta hace pocos años no habían buses por el sector, solo pequeñas furgonetas de la línea La Garzota, que actualmente tiene unos buses más grandes y es la línea 124, con tres frecuencias, en ese tiempo solo había una.
También la iglesia en ese entonces era de caña, ahora es una construcción bien hecha y se llama San Juan Apóstol; en la actualidad se están recaudando fondos para la construcción de la casa parroquial.
Algo que lamentan los moradores es que la delincuencia ha aumentado. Eso los tiene asustados porque ha habido ocasiones en que los ladrones entran a las casas, o roban los carros de los moradores.
Alberto señala que los delincuentes en grupos de cuatro o cinco frecuentan la avenida Antonio Parra. “Al fondo de esta vía está un puente. Por allí se pasa a la Francisco de Orellana, de fácil salida a la vía a Daule, por donde huyen con facilidad”, agrega.
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