Harlistas: una pasión por la aventura y libertad

Es jueves por la noche y en un bar de Urdesa se encuentra una treintena de amantes de las motocicletas, entre el rugido de sus motores y canciones de los Rolling Stones y The Doors, de fondo.

Es la reunión semanal del Guayaquil Riders Moto Club, al que asiste un gran número de propietarios de motos Harley-Davidson, ataviados con sus chompas y guantes de cuero negro y bandanas (pañuelo usado en la cabeza), típicos de un harlista.

“Vivir para rodar, rodar para vivir” es la consigna de la histórica marca de motocicletas Harley-Davidson (H-D), que más que un medio de transporte, quienes poseen una de estas máquinas, señalan que es un hobby hasta un estilo de vida.

Este grupo de motociclistas comparte el gusto por la velocidad, la aventura y la libertad que este vehículo proporciona. Salir a andar por las calles o las carreteras y sentir el viento en el rostro es la mejor terapia antiestrés a la que la llaman ‘vientoterapia’.

Un harlista “a muerte” es Diego Viteri, un quiteño de 55 años, quien señala que estas motos sobresalen por su seguridad y comodidad, pero sobre todo por su relación con un espíritu de libertad.

Diego Viteri

Viteri, quien es director ejecutivo en una academia de inglés al norte de Guayaquil, añade que solo andando en su motocicleta logra un verdadero contacto con la naturaleza y que no deja pasar mucho tiempo sin andar en ella, dentro de la ciudad o fuera de esta.

Marcos Noriega, presidente de la agrupación de motociclistas -que congrega a propietarios de varias marcas entre Ducati, Honda, Yamaha, entre otras -y un “harlista de corazón”- dice que solo andando en su motocicleta consigue despejarse de las preocupaciones: “Agarro mi moto me voy hasta Progreso o hasta Playas, como y vuelvo”.

Noriega quien es propietario de una Harley tipo Ultra Electra del 2008, de 1.600 cc, divide su tiempo entre sus tareas como administrador de una importadora de repuestos para autos, la coordinación de eventos del club y las salidas con los motociclistas y su familia.

El look de un harlista

“Al harlista le gusta que lo vean” y que “admiren” su moto, reconoce Noriega, aunque en sus inicios, en 1997, los motociclistas eran mal vistos, porque se los asociaba con agresividad y violencia.

Marcos Noriega
En ese entonces “nos cerraban las puertas de los bares en la cara”, dice Noriega, tal vez por la fama dada por decenas de películas de Hollywood acerca de pandilleros motorizados como El Salvaje de 1953, protagonizada por Marlon Brando, Ángeles Salvajes de 1966 o Un cuento del Bronx de 1993.

Noriega señala que el vestuario de los harlistas tiene un porqué: las chompas de cuero protegen del viento, de la lluvia y sobre todo de las caídas, al igual que los guantes y las botas.

Diego Viteri opina que los trajes de cuero de “hombre rudo” resaltan el espíritu de rebeldía ligado a la marca, aunque coincide con Noriega en que lo que más llama la atención es la moto por su “porte”.

Desde hace unos seis a ocho años esa percepción cambió, asegura Noriega, en parte por las actividades de beneficencia que todos los años organiza el club, enfocadas a favor de los niños. Agrega que “ahora incluso nos invitan a eventos como una atracción” para inauguraciones de locales o por publicidad.


Harley-Davidson, un clásico para rodar

Las primeras motocicletas creadas por William S. Harley y Arthur Davidson en 1903, en Milwaukee, Estados Unidos, fueron pensadas como vehículos para carreras.

Más tarde las Harley se convertirían en el principal medio de transporte usado por los soldados estadounidenses durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial.

Esto le dio relevancia y situó como un ícono de la cultura estadounidense, por lo que a través de los años la marca priorizó el mantener su estilo clásico a competir con otras motos del mercado.

El sonido de su motor, exclusivo, debido a sus cilindros en V (o V-Twin) colocados en un ángulo de 45°, un invento que data de 1909, además de su cromado y su diseño clásico, hacen única a esta marca.

Volante

Diego Viteri señala que a los harlistas se los relaciona con una élite debido a los costos de las motos y que incluso han duplicado de valor debido al incremento de los aranceles. En el país, uno de estos vehículos puede ir desde los 15 mil hasta los 75 mil dólares.

Las Harley son preferidas por su torque (fuerza), al contrario de las motocicletas conocidas como doble propósito como las Ducati u Honda, que son adquiridas por quienes buscan mayor velocidad.

Debido a eso las H-D tienen el estigma de ser motocicletas para “viejos”, pero harlistas como Diego Viteri señalan que el gusto por estas máquinas es como el buen vino, que madura con la edad.

Diego Viteri adquirió su primera Harley a los 40 años. A su actual motocicleta, una Road King Police del 2006, de 1.500 cc, la bautizó como Selene de cariño, ya que es con la que mayor distancias ha recorrido. Explica que Selene es un nombre relacionado con el brillo y la luz y añade que esta “ilumina mi camino”.
Con picardía agrega que ella es la competencia de su esposa y que siente orgullo cuando la observan y le dice “mira, te paran balón”.

Con Selene, cuenta que ha recorrido miles de kilómetros, entre las carreteras de Colombia, Venezuela, Perú, con sus compañeros H-D.

Su mayor travesía, cuenta con emoción, fue hasta Tierra del Fuego, al sur de Argentina, en el año 2011. Se trató de un recorrido de 18 mil kilómetros durante un mes de viaje.

Ese recorrido lo cumplió junto con otros tres motociclistas, con quienes partió de Ecuador hacía Perú y Chile, cruzando el desierto de Atacama, el más árido del mundo.

Recuerda que en una parte del trayecto en el desierto, estando a miles de metros de altura, el grupo perdió el sentido del tiempo, cayó la noche y una nevada “nos congelábamos, pensamos que nos iba a dar hipotermia, no podíamos ni cerrar las manos del frío”, relata que fue desesperante y que en un momento extremo pensó en detenerse, en un desierto donde las temperaturas pueden llegar a los -25°C, pero como líder, decidió que continuaran y al avanzar el clima cambió y estuvieron a salvo.

Comenta que estas son hermosas experiencias que solo se las vive viajando y lo pretende seguir haciendo, tal como sus compañeros que tienen 70 o 75 años. Viteri al respecto menciona una consigna conocida entre los harlistas que dice: cuando ya no pueda subir a mi moto, me dejaré morir.

110 años de Libertad

Este año y por primera vez Ecuador estuvo en el mayor encuentro de la Harley- Davidson en su casa matriz en Milwaukee, Estados Unidos, con la representación de Diego Viteri, quien viajó para asistir a los 110 años de aniversario de las famosas motocicletas.

Con el lema 110 años de Libertad, la H-D festejó con un megaevento, que se desarrolló entre el 29 de agosto al 1 de septiembre pasado, en el que hubo exhibiciones de motos, conciertos de varios grupos musicales, como Aerosmith y Kid Rock y un campeonato Ultimated Fight.

El club y su compromiso social

Las reuniones del Guayaquil Riders Moto Club, que tradicionalmente son en Plaza Triángulo en Urdesa, los jueves, tienen como fin -además de dar una vuelta por la ciudad en grupo y conversar sobre temas cotidianos- el organizar eventos de caridad, señala Noriega.

Harlistas en Rolling's Tone en Urdesa

El club desde sus inicios se planteó como propósito realizar cada diciembre actividades de ayuda dirigidas a niños de escasos recursos y en particular para quienes sufren de enfermedades catastróficas.

En sus inicios realizaban estas actividades en pueblos pequeños. Algunas veces remodelando escuelas o pagando los salarios de los maestros, pero luego cambiaron el enfoque y decidieron tender una mano a quienes viven dentro de la ciudad.

Noriega detalla que han ofrecido fiestas para Serli (Sociedad Ecuatoriana Pro Rehabilitación de los Lisiados), para la Unidad de Quemados del hospital Alejandro Mann. Incluso durante un tiempo apoyaron a los niños de la calle que inhalan cemento de contacto, que se concentraban debajo de un paso elevado en la av. Delta.

En esa tarea participaron alrededor de 15 miembros, recogiendo a los niños y motivando con paseos y comida a aquellos que se hayan abstenido de inhalarlo.

Marcos Noriega en estos días organiza el evento de integración para motociclistas Bikers Weekend, que se realizará en Salinas, del 18 al 20 de octubre. Se trata de un evento multimarcas para motos de más de 500 cc.

El último Bikers Weekend que se realizó en el 2006 contó con más de 375 motos, reseña Noriega quien espera que este año la convocatoria sea mayor.