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Olimpiadas, juegos milenarios nacidos en Olimpia

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Nadie sabe exactamente cuándo comenzaron los Juegos Olímpicos. Según una publicación del Olympic Museum, muchos estiman que su primera edición habría sido en el año 776 antes de Cristo.

Esta competición deportiva que se organizaba cada cuatro años, al igual que ahora, tuvo a Olimpia, en Grecia, como su primera y única sede, por ello su nombre “Juegos Olímpicos”.

Pero Olimpia no era un pueblo o una ciudad, sino más bien un santuario. Este sitio consistía en un área sagrada, el Altis, cercada por un muro, donde se encontraban varios templos, incluido el del dios griego Zeus.

Es así como la mitología se vuelve uno de los ingredientes principales en la realización de estos juegos, que además eran marcados por la Tregua Sagrada, período en el cual las guerras entre los pueblos cesaban para garantizar la seguridad de los 40.000 visitantes estimados.

En aquella época los atletas debían ser hombres griegos y libres, quienes competían desnudos para mostrar el ideal de la armonía entre cuerpo y mente. Las mujeres, los esclavos y los extranjeros quedaban excluidos de participar.

Los deportes consistían únicamente en competencias individuales, no en equipos, y los principales eran las carreras de carrozas tiradas por caballos, el lanzamiento de disco, el salto largo, la jabalina, las carreras y las luchas. Además, había concursos artísticos, con canto, música, lírica y actuación.

Gracias a estudios arqueológicos se conoce que los juegos se realizaron hasta el siglo IV, ya que se cree que el emperador cristiano Theodoius los prohibió en el año 393 d.c. por considerarlos paganos. Desde allí no vuelven a ver la luz hasta los tiempos modernos.

Juegos Olímpicos modernos

Fue en 1894 que el francés Pierre de Coubertin vuelve a impulsar la realización de esta competencia, logrando que dos años más tarde se lleve a cabo la primera edición de los Juegos Olímpicos Modernos, como los conocemos hoy.

La inspiración de Coubertin en los juegos olímpicos de la Antigua Grecia marcó el comienzo de esta extraordinaria  competición que ha durado ya más de un siglo.

Sin embargo, el antiguo evento tuvo muchos cambios, los cuales se mantienen hasta hoy. Ya no solo compiten los hombres griegos, sino que también pueden hacerlo las mujeres y de cualquier nacionalidad. El evento se lleva a cabo en distintas ciudades, en vez de que sea Olimpia la única elegida, y ya no se realizan en 5 días, sino en más de 16.

Además, a lo largo de la historia se han ido agregando nuevos deportes, decisiones que son tomadas por el Comité Olímpico Internacional (COI), creado por Coubertin en 1894.

En la primera edición de los tiempos modernos, participaron 245 atletas de 14 países, hoy son casi 10.000 deportistas los que compiten.

Así como en la Antigua Grecia, los Juegos Olímpicos incluyeron hasta 1948, competencias de pintura, música y literatura. Hoy estas competencias fueron suprimidas y reemplazadas por programas culturales para los visitantes durante las semanas del evento.

Los deportes más atractivos son el atletismo y la natación, los cuales también tienen la mayor cantidad de participantes de distintos países, según una publicación del Museo Olímpico, y son 36 deportes en total.

Ser seleccionado para unos Juegos Olímpicos es el mayor objetivo de la mayoría de los deportistas, para lo que se necesita fuerza de voluntad y entrenamiento de años. Los deportistas que logran clasificar a los Juegos, pueden considerarse como parte de la élite, ganen o no una medalla.

La antorcha olímpica

Representa desde la antigüedad los valores positivos que el hombre siempre ha asociado con el fuego.

La elección de Olimpia como el punto de partida de la antorcha enfatiza el vínculo entre los juegos olímpicos de la Antigua Grecia y los modernos, debido a la importancia de este lugar como el pionero de este evento.

Antes la llama se encendía en los altares de Zeus y Hera, para honrar a estos dioses. Hoy no quedan ruinas de los altares, pero la ceremonia en frente del templo de Hera permanece intacto.

La antorcha encendida es cargada desde Olimpia hasta su destino final; en esta ocasión se trata de Londres, y aunque normalmente es cargada por corredores, otras formas de transporte son aceptadas.

Para su movilización en avión, la llama es recubierta por una lámpara de seguridad, similar a las lámparas de gas de los mineros, y a lo largo del recorrido, los heraldos de la llama transmiten un mensaje de paz y hermandad entre los pueblos.

El punto culminante es cuando el último portador de la antorcha, de quien permanece secreta su identidad hasta ese momento, entra con la llama al estadio donde se realiza la apertura de los Juegos Olímpicos.

De esta manera, se da inicio a la competencia y la llama permanece encendida hasta el último día del certamen.

Recordando algunos relevos de la antorcha

Londres 1948 – El recorrido de Paz
El primer portador de la antorcha olímpica, Corporal Dimitrelis, se sacó un uniforme de militar antes de empezar el trayecto. Simbolizó la paz, tras el fin de la Segunda Guerra Mundial.

México 1968 – El recorrido del Nuevo Mundo
La llama olímpica siguió la ruta recorrida por Cristóbal Colón para enfatizar el vínculo entre los países latinoamericanos y los mediterráneos.

Sydney 2000 – El recorrido “Down Under”
La atleta Cathy Freeman, la primera aborigen australiana en ganar una medalla de oro, fue elegida para encender el círculo de fuego, luego de caminar sobre agua.