Con improvisada energía eléctrica viven miles de familias guayaquileñas

En lugar de los cables empotrados y el medidor de consumo, en esas viviendas -la mayoría de construcción mixta- las instalaciones están a simple vista y solo un breaker o una palanca de luz, los separa de su mayor temor: los cortocircuitos.

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  • Texto: Juan Pablo Pérez
  • Fotos: Juana Von Buchwald
  • Video: Jaime Freire García

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Con improvisada energía eléctrica viven miles de familias guayaquileñas

La variación de voltaje, los cortes improvisados de luz y el temor porque en cualquier momento aparezca una chispa que convierta en cenizas sus viviendas, son los compañeros cotidianos de miles de familias que habitan en Guayaquil y que no cuentan con el servicio ‘formal’ de energía eléctrica.

En lugar de los cables empotrados y el medidor de consumo, en esas viviendas -la mayoría de construcción mixta- las instalaciones están a simple vista y solo un breaker o una palanca de luz, los separa de su mayor temor: los cortocircuitos.

Un improvisado enchufe cuelga de una de las paredes de la vivienda de Aura Rosado en Ciudad de Dios.

“Vivimos con el temor. Tenemos bastante miedo”, reconoce Gladys Reyes. En la sala de su casa de caña en la cooperativa San Francisco 2 (vía a Daule), se observa un cable negro que se extiende de una pared a otra, a dos metros encima de sus cuatro nietos menores de edad. Los pequeños juegan en el suelo mientras el olor a la tierra de los caminos de este sector ingresan a la casa, en cuya cocina se observa una refrigeradora de 11 pies, que tiene una extensa capa de óxido en su exterior, pero está desconectada.

“Si tengo la olla arrocera prendida, tengo que desconectar la refrigeradora o la cocina, que es eléctrica. Conecto la refrigeradora solo cuando cocino porque sino se calienta. Es la única forma de prevenir cualquier situación”.

La mujer de 45 años indica que “he gastado como unos 150 (dólares) hace un año” en los cables y el breaker que dotan de energía eléctrica a su hogar, donde vive desde hace cinco años con su esposo y su hijo. Los nietos le son llevados por su otra hija -que vive a cinco casas de ahí- durante el día, para que los cuide.

Pero ella no se atreve a dejarlos solos cuando sale porque sabe que su vivienda no es segura. “Una vez casi me quemo allá adentro”, relata Reyes mientras observa al espacio de la vivienda donde se encuentra su dormitorio.

“Enchufé muchas cosas, una plancha, un televisor y un cargador (al mismo tiempo) y eso explotó. Lo bueno es que aquí estaba mi hermana y se dio cuenta que olía a quemado. Si ella no estaba, mi casa se incendiaba. Bajamos rápido el breaker”.

Es la realidad de cerca de 19.000 familias, asentadas en su mayoría en el norte de la ciudad y de las cuales 90% están en invasiones, según cifras de la Eléctrica de Guayaquil. Jorge Pérez, del departamento de planificación de la entidad, indica que “hemos registrado que en el sector llamado Monte Sinaí existen aproximadamente unas 12.000 familias que necesitan el servicio y en otras cooperativas del norte requieren unas 7.000 familias, quienes ya están ingresadas dentro del proyecto Ferum 2013“.

El Fondo de Electrificación Rural Urbano Marginal (Ferum), establecido en 1973 como Fondo de Electrificación Rural, y que lo administra el Consejo Nacional de Electricidad (Conelec), está destinado a dotar del servicio a quienes “habitan en el sector rural, en franjas marginales de los centros parroquiales, cabeceras cantonales, siempre y cuando acrediten estar en posesión legal del predio a ser beneficiado”, según define el Plan Maestro de Electrificación del Ecuador 2009-2020, establecido por ese organismo.

Pérez coincide en que “la dotación de servicios básicos, como en el caso nuestro de energía eléctrica, depende de la legalidad de los sectores por cuanto todo nace de una planificación y debe tener un financiamiento”.

De acuerdo al Plan Maestro, unas 49.254 viviendas del sector urbano-marginal restan por electrificar en la provincia del Guayas, para lo cual se estableció un presupuesto de 6’386.669 dólares a la Eléctrica de Guayaquil, desde 2009 hasta 2012.

Reyes asegura que “siempre hago revisar los cables” por su esposo -porque afirma que tiene conocimientos en electricidad- y que prevé comprar un rollo de cable, valorado en 100 dólares, para instalar la acometida eléctrica en su vivienda, construida sobre un terreno no legalizado.

Quien también habita sobre un terreno sin escrituras públicas, desde hace siete años, es Aura Rosado. La mujer de 33 años y de sonrisa continua, llegó de su natal Vinces para establecer junto a su familia la vivienda que ocupa con sus tres hijas menores de edad, en la cooperativa Voluntad de Dios. Una estructura de caña y madera construida sobre un irregular suelo de tierra es el espacio donde tienen un televisor pantalla plana de 15 pulgadas, conectado a un DVD y rodeado de películas ‘piratas’ con temáticas infantiles.

Consultada sobre el peligro de tener instalaciones eléctricas a la intemperie, confiesa que “hay temor pero qué más vamos a hacer”. Cuenta que “la luz a veces sube y baja (varía el voltaje) en la noche” y que cuando intempestivamente se va la energía, que puede ser hasta dos veces por semana por lapsos de hasta 24 horas, utiliza velas.

Pero Rosado explica que prefiere realizar sus actividades lo más pronto posible para evitar que caiga la noche, porque si se va la luz, preferirá que las velas estén apagadas. Su rostro denota tristeza al preguntarle si ha dialogado con sus hijas sobre cómo escapar de la casa si ocurre un incendio porque afirma que no lo ha hecho.

“Si tengo la olla arrocera prendida, tengo que desconectar la refrigeradora o la cocina, que es eléctrica. Conecto la refrigeradora solo cuando cocino porque sino se calienta. Es la única forma de prevenir cualquier situación” Gladys Reyes, cooperativa San Francisco 2

Asegura que fue censada por la Eléctrica de Guayaquil, pero reconoce que la ilegalidad es uno de los impedimentos para acceder al servicio. Por eso aportó 20 dólares a la colecta que hicieron sus vecinos para comprar un transformador de 50 kilovatios, instalado por electricistas del sector y que reparte energía a un centenar de casas.

Es uno de los mecanismos que emplean quienes no cuentan con el servicio ‘formal’, pero que puede resultar más riesgoso, según Jorge Jaramillo Ortiz, director de acción social del Colegio Regional de Ingenieros Eléctricos y Electrónicos del Litoral (Crieel).

Miembros de esta organización iniciaron en octubre del 2011 las visitas a hogares de diversos sectores para asesorar sobre el correcto estado de las instalaciones eléctricas. “Hemos hecho inspecciones en sectores donde no tienen el tendido eléctrico formal” y por ahora, según Jaramillo, “estamos en conversaciones con la empresa eléctrica para ver si nos permiten entrar en esos hogares porque son informales (ilegales) y es más delicada la situación. Tendríamos que hacer una instalación eléctrica en esos hogares, que no tienen medidor, bajo la autorización directa de la empresa”.

Tras un recorrido por San Francisco 2, la delegación del Crieel encontró uno de los transformadores, adquirido por los moradores en 300 dólares, “cuando un transformador nuevo en el mercado está a 2.000 dólares. ¿En qué estado lo habrán conseguido? Lo tienen totalmente viejo, sin mantenimiento”, lamenta.

Además, ese artefacto, “que debía atender a lo sumo a unas 30 familias, en ese sector tenía 60 casas conectadas a ese transformador. Es muy grave”, recalca Jaramillo.

En las invasiones, el Crieel se limita a elaborar un “informe técnico que pasamos a la empresa eléctrica sobre cuáles son los problemas y el presupuesto básico que tendríamos que hacer para cambiar las instalaciones”, explica el experto.

Ese artefacto, “que debía atender a lo sumo a unas 30 familias, en ese sector tenía 60 casas conectadas a ese transformador. Es muy grave”, recalca.

En las invasiones, el Crieel se limita a elaborar un “informe técnico que pasamos a la empresa eléctrica sobre cuáles son los problemas y el presupuesto básico que tendríamos que hacer para cambiar las instalaciones”, explica el experto.

Pero considera que se deben tomar medidas a corto plazo para ofrecer instalaciones menos riesgosas y evitar incendios que cobren vidas humanas o provoquen daños materiales, porque “tampoco podemos permitir que, porque no estén legalizados, puedan seguir esas desgracias por cortocircuito”, sentenció.

Por eso, moradores de San Francisco 2, como Hugo Carló Paredes de 38 años, realizan el trámite de legalización en el Municipio. El hombre de voz discreta pero hablar fluido, lo inició en 2008 y, aunque reconoce que por descuido no lo ha completado, espera que cuando tenga su escritura, sea el primer paso para contar asimismo con el servicio de energía eléctrica, porque cree que no solo lo dotarían de un servicio básico sino de la seguridad para él y su familia, una de las miles que viven sin luz ‘formal’ en Guayaquil.

  • Cobo177

    en resumidas cuentas lo que han estado haciendo es robando luz.

    • Mikel Ecuadorian

      Existen los medidores prepago, de esa manera se puede instalar una infraestructura electrica adecuada y eliminar dueños de terrenos.

  • Luisduarte

    Deberías de ir a la 15ava y la D en el Suburbio de Guayaquil. Una señora tiene una despensa 3 aires acondicionados 3 congeladores y duerme con la luz prendida y no paga luz desde hace 32 años y nadie le dice nada y hasta tiene la instalación con cable de la Empresa Eléctrica.

    • Aron35pais

      DENUNCIA PENDEJO NO SEAS ENCUBRIDOR ESO TAMBIEN ES CORRUPCION.

  • Felipee

    ojala un dia paguen lo que tienen que pagar y asi se cobre lo justo a los que si pagamos

  • jose pino

    SOY DE MONTE SINAI, Y ES UNA PENA VER CUANTAS PERSONAS CENTENAS DE FAMILIAS, PADECEN DE EL MALA CALIDAD DE ENERGIA, HEMOS PASADO DIAS SIN EL SERVIVIO, EN ESPERA DE QUE ALGUIEN SE DIGNE A LEGALIZAR ESTO

    • emilio

      pues haberte ido a alquilar y no ha invadir, no vengan con cuentos que no tienen dinero, en otro paises invadir es un delito GRAVE, encima que roban al estado energia se quejan que es de mala calidad, vive facil, para vivir en cualquier lugar del mundo hay que pagar, o meterse a una hipoteca de muchos años, no ir a invadir tierras privadas y encima luego a quejarte, y no vengas con el cuento que eres pobre, por que incluso en los paises del primer mundo hay gente muy pobre, pero no se atreven a robar tierras de nadie, por que vas a la carcel…. enterarte de una vez

  • mike

    Ese es el modelo exitoso de Nebot

  • Waliexport

    Por favor, no llamen Guayaquileños a esta gente, toda esta gente vino de la sierra, de los campos y por supuestos de Esmeraldas, vienen a crear problemas a la ciudad y no contribuyen en nada, todo lo quieren gratis; ademas, sus mujeres paren como conejo y no hay medio de hacerles comprender que con esa aptitud de ” quemeimportismo ” lo unico que hacen es desgraciar a la ciudad, aqui no hay ningun modelo que se pueda aplicar.

    • mike

      Si, que se largen esos serranos!!!

      • Aron35pais

        NADA DE RACISMO PENDEJO.
        ERES BLANCO PARA SER TAN DESPECTIVO.
        EN GYE TAMBIEN HABIAN INDÍGENAS ERAN LOS HUANCAVILCAS .

        • http://www.facebook.com/profile.php?id=1680760025 Carla Fabre

          Indigenas, pero no serranos. La verdad que muchos serranos causan desordenes en las calles y mercados. Totalmente de acuerdo. Por eso el alcalde debe botarlos a la fuerza y asi tener una mejor ciudad

    • jose pino

      POR PERSONAS COMO TU EL MUNDO ES CADA VEZ UN LUGAR DIFICIL DE VIVIR, HAY MUCHA GENTE BUENA Y VALIOSA ENTRE ESAS PERSONAS QUE EL UNICO ERROR QUE HAN COMETIDO ES HABER CONFIADO EN SUJETOS MALVADOS…….NO TIENES DERECHO A OPINAR DE ESA MANERA, VIVE Y DEJA VIVIR!!

  • LIBIOMAN

    que comentario mas racista de esta persona,primero que todo el ecuador esta fregado por el regionalismo que ha existdio siempre desde que nacimos como republica nuestra sociedad esta bien marcada en ecuador el que es rico se hace mas rico metiendose en la politica o haciendose corrupto la ley del mas sabido y el pobre se lo margina,recien se estan haciendo programas sociales pero como este gobierno corrupto todo lo hace politico y tercero no hay una mcolaboracion ciudadana de apoyarnos entre si no esperar que el municipio o el gobierno nos den malas obras hay que poner de nuestra parte para seguir adelante su nos unimos y caMBIAMOS NUESTRA FORMA DE PENSAR HACUIA EL PROJIMO SERIAMOS MEJORES SERES HUMANOS Y MEJOR PAIS Y CIUDAD

  • Aron35pais

    GRACIAS NEBOT POR HACER DE GUAYAQUIL UNA CIUDAD
    MAS FEA MAS SUCIA MAS DESORGANIZADA Y SERA MUCHO PEOR PARA TIII

  • David

    yo vivo en Ciudad de Dios y soy Guayaquileño de nacimiento ojala a ustedes nunca les toque vivir un desempleo, y que no tengan que darle de comer a sus hijos, me fiu a vivir alla porque la plata no me alcanza ya que todo es mas caro y no puedo pagar un arriendo pero tengo la posibilidad de que mi suegra me ayude con un techo para poder darle comida a mis hijos que es lo que verdaderamente vale, que Dios te perdone y jamas pases necesidad.
    Dios te bendiga