Juan Gómez Rendón, El Morro y Posorja, entre pedidos y necesidades

Su vivienda está a unos cinco metros de un canal con monte y aguas putrefactas. El hedor que sale de ese lugar ocasiona malestar a Domingo Morán, de 55 años, quien reside desde hace 16 en la parroquia rural Juan Gómez Rendón (Progreso), de Guayaquil.

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  • Texto: Santiago Neumane
  • Fotos: Juana Von Buchwald
  • Video: Jaime Freire García

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Juan Gómez Rendón, El Morro y Posorja, entre pedidos y necesidades

Su vivienda está a unos cinco metros de un canal con monte y aguas putrefactas. El hedor que sale de ese lugar ocasiona malestar a Domingo Morán, de 55 años, quien reside desde hace 16 en la parroquia rural Juan Gómez Rendón (Progreso), de Guayaquil.

Morán no tiene alcantarillado; la falta de este servicio lo suple con pozo séptico. No es el único sin este sistema, pues los más de 4.000 habitantes que tiene la cabecera parroquial tampoco cuentan con redes adecuadas para evacuar las aguas residuales.

En la parroquia Posorja debido a los problemas de alcantarillado en algunas zonas se acumulan aguas que generan malos olores.

En la parroquia Posorja debido a los problemas de alcantarillado en algunas zonas se acumulan aguas que generan malos olores.

La falta de este servicio es uno de los problemas que tiene Juan Gómez Rendón, ubicado a 26 km del cantón General Villamil (Playas), y que para el presidente de la junta, Aurelio Llantán, es indispensable para el progreso de esta parroquia a la que, paradójicamente, se la conoce como Progreso.

“Esto (el pedido para la instalación de alcantarillado) tiene unos 30 años. Hemos venido gestionando, peleando (ante las autoridades)”, refiere Llantán, quien agrega que ha mantenido comunicaciones con el alcalde de Guayaquil, Jaime Nebot, y con los directivos de Interagua, quienes se habrían comprometido a iniciar la obra en agosto pasado.

“Tenemos drenaje de aguas lluvias, pero sanitario no”, dice. La parroquia sí cuenta con agua potable, pero es regular. “Por cualquier lado se rompe la tubería (…); al mes he leído unas 24 atenciones a las tuberías que se dañan”, indica.

El dirigente de la parroquia lamenta que el nuevo distribuidor de tránsito ejecutado por el Ministerio de Obra Pública y Transporte eliminó el turismo en la parroquia, que vivía de la venta de comida.

“Con el redondel los vehículos ingresaban a la parroquia y consumían, ahora van directo a Playas”, manifiesta.

Agrega que al nuevo distribuidor le falta señalización e iluminación, y que hay tramos donde la calzada está hundida. “Es un problema porque los buses se dañan y pueden ocasionar un accidente; se les rompe la hoja de resote, pernos…”, dice.

En las comunas que forman parte de la parroquia, como Sabana Grande, Mamey, Bajas de Progreso y Safando, hay problemas con el servicio eléctrico. Indica el dirigente que algunas luminarias están apagadas.

Llantán señala que del Gobierno ecuatoriano hay el compromiso para construir un centro materno infantil, una UPC (Unidad de Policía Comunitaria) y oficinas de atención del Consejo de la Judicatura.

Vías, alcantarillado y subcentro de salud, las necesidades de El Morro

En la parroquia rural El Morro, el presidente de la junta, Jaime Aragonés, señala que una de las necesidades para los habitantes es el mejoramiento de la vía que comunica a la parroquia con Playas. “Son siete kilómetros, de los cuales tres no están en buen estado”, refiere Aragonés, quien indica que esto afecta el turismo.

El dirigente señala que también se requieren vías de acceso para Pocitos, Sitio Nuevo y San Miguel. “Ahora que se menciona el fenómeno El Niño es importante atender, para que estas comunas no queden aisladas”, sostiene.

La construcción de un subcentro de salud y del sistema de alcantarillado es otra de las necesidades para los siete mil habitantes que tiene la parroquia; la población vive del turismo y la gastronomía.

En materia de educación, la directora de la escuela fiscal N° 1 Rosendo Vega de la Torre, de El Morro, Lorena Castillo, señala que urge una nueva aula para el plantel, en donde se educan 200 niños.

“Hace cuatro años construimos una con apoyo de Plan Internacional, la junta parroquial de El Morro, padres de familia y una camaronera del sector”, recuerda la directora, quien agrega que la inversión en aquel entonces fue de nueve mil dólares.

Mayor seguridad en Posorja

En la parroquia Posorja, sus habitantes piden mayor presencia policial. La directora (e) del centro materno infantil, María Espinoza Intriago, indica que falta mayor vigilancia, considerando que actualmente hay gran movimiento turístico.

“Hay patrullaje, pero no es suficiente”, indica; la población de Posorja supera los 30 mil habitantes. En algunos barrios, como Quito, 20 de septiembre, 25 de Julio, Bellavista y Brisa Mar, hay denuncias sobre robos y presencia de drogadictos, por lo que se requiere mayor control.

Asimismo, Espinoza señala que en la parroquia hace falta sistema de alcantarillado que cubra la totalidad de esta. Este tema, señala el presidente de la junta parroquial de Posorja, Luis Núñez, está a cargo de HidroPlayas.

“No funciona el sistema de alcantarillado; solo el 10% (de la población) está conectado con el alcantarillado”, dice Núñez.

En salud, la directora (e) del centro materno infantil destaca la necesidad de una ambulancia. “La que tenemos se comparte con Playas, pero los fines de semana queda en el hospital público del cantón, y si hay una emergencia tenemos que llamar para que acuda; por eso es necesario que la parroquia cuente con su propia ambulancia”, dice.