Una pasión con nombre de auto

Rápidos y Furiosos, protagonizada por los actores Vin Diesel y Paul Walker, puso de moda estas carreras con autos tuning. La particularidad del filme es que los protagonistas mejoraban sus autos viejos con piezas, algunas creadas por ellos mismos, y con motores potentes para competir y vencer a sus oponentes. Guayaquil no fue ajena a esta moda y desde el 2002 se incrementó el interés de algunas personas por tener un auto mejorado, sea en la parte externa o interna.

En el 2001, Rob Cohen, director estadounidense, llevaba a los cines un filme que mostraba el mundo de las carreras clandestinas con autos modificados en su exterior e interior.

Rápidos y Furiosos, protagonizada por los actores Vin Diesel y Paul Walker, puso de moda estas carreras con autos tuning. La particularidad del filme es que los protagonistas mejoraban sus autos viejos con piezas, algunas creadas por ellos mismos, y con motores potentes para competir y vencer a sus oponentes.

Interior de un Kia Cerato 2006 modificado

Guayaquil no fue ajena a esta moda y desde el 2002 se incrementó el interés de algunas personas por tener un auto mejorado, sea en la parte externa o interna. Max Souffriau, presidente de EcuaTuning, fue uno de ellos.

Souffriau recuerda que adquirió en el 2003 un volkswagen gol en 12 mil dólares, al que modificó cambiándole los aros, poniéndole alerón, dos entradas de aire en el capo, stickers reflectivos, entre otros detalles para que su nueva adquisición no sea idéntica a los carros de la misma marca.

“Era un carro económico, pero decía: ‘como mi carro hay otros rodando y nunca me gustaba que sea parte del montón”, recuerda Souffriau, quien vendió años después su auto, pero antes le había retirado las modificaciones realizadas.

Daniel Scarpa, argentino radicado en Ecuador y que ha ganado decenas de premios con sus autos ‘tuneados’, define al tuning como una pasión. Y da sus motivos.

“Si le vas a modificar es para mejorarlo (…) si uno lo hace es para disfrutar de su auto tuneado, es una sensación de que uno tiene un auto diferente y que despierta incluso envidia”, refiere.

Scarpa, quien tiene un taller de reparación de carros, pero que también le dedica tiempo al tuning, explica que hay tres categorías: novato, moderado y extremo.

En el novato está la parte estética del vehículo; en el moderado se incluye otros detalles como el audio y motor, y en el extremo es cuando el propietario le hace un cambio total al carro.

Scarpa recuerda que en su natal Argentina ya modificaba carros, entre esos un Citroen 12v y el Fiat 600, a los que tuneaba con piezas trabajadas por él. “Yo hacía los parachoques, la mascarilla, los aros; ahora hay almacenes que le venden a uno ya las piezas que uno desea poner al auto”, dice.

Recalca que cuando tunea un auto busca que este no pierda su “línea original”. “Hay autos a los que se le ponen tres cosas y es un carro diferente, por ejemplo, un Peugeot 206; pero hay otros a los que les puedes poner muchas cosas y quedan horribles”, dice Scarpa, quien aconseja a los que van a tunear sus carros que hablen primero con el tallerista y explicarles lo que desean.

Ese fue el caso del empresario Carlos Jaramillo, ganador en dos ocasiones en categoría extrema, quien antes de iniciar el cambio de su Volkswagen Jetta, le dijo al tallerista lo que quería, incluso llevó piezas para su auto.

Al Jetta le agregaron al motor 240 caballos de fuerza (de los 180 originales), le instalaron aros de 18 pulgadas, además de que se cambió el capó original por uno de fibra de carbono.

Fernando Guadamud, quien era miembro de Xtreme Tuning Club Guayaquil, también obtuvo premios a nivel nacional en categorías moderado en estética y audio. A su auto Corsa de tres puertas lo llevó por varios talleres hasta obtener el cambio que quería y así lograr los premios.

Pese a la pasión que despierta el mundo de los tuning en los guayaquileños, Max Souffriau señala que ha disminuido y uno de los motivos es que ya no se realizan competencias. “La película trataba de carreras y ese era otro atractivo porque no solo es mostrar tu carro cambiado en lo estético sino también la potencia y velocidad”, refiere.

Souffriau compara que en los inicios había entre 40 y 50 miembros en los diez grupos de tuning en Guayaquil; actualmente dice que hay entre veinte y veinticinco. “Además, ante la falta de una pista de carreras en Guayaquil, los que siguen en esta actividad se van a la Sierra”, refiere.

Scarpa analiza la actualidad del tuning e indica que se volvió comercial, como ocurre en los deportes. “Antes uno mostraba sus creaciones, se esmeraba en hacer algo novedoso; hoy, si quieres aros de determinada medida, mascarillas, alerones, o lo que desea, ya los encuentras en los locales”, indica.

  • http://www.facebook.com/profile.php?id=100004267805072 Marthyx Quiñonez

    Pueden ayudarme con al direccion dle lugar que hacen las modificaciones de autos? marthitan@gmail.com